Últimas Noticias
  • No items

Martín Palermo: Idolo dentro y fuera de la cancha

Ya nos robaron el derecho a despedir a Guillermo en la Bombonera, como jugador activo del club, no en un partido homenaje.
De nada sirve después entregarle a estos jugadores plaquetas recordatorias por su trayectoria en el Club cuando en el momento que habría que demostrarle el respeto y agradecimiento por los Campeonatos nacionales e internacionales conseguidos se le cierra la puerta de SU CASA.

Estos rumores de la no renovación de contrato de Martín se parecen mucho más a un manoseo que a las serias tratativas que deberían asumir las personas encargadas de dirigir el destino de nuestro club. Por ende, la falta de respeto hacia un referente de nuestra institución se hace evidente y se repite una vez más. Es llamativo que un Club del prestigio de Boca Juniors no pueda despedirse de sus ídolos como corresponde, retribuyéndole de algún modo las alegrías que nos dieron en otras épocas.

Boca es de los socios e hinchas, no de los dirigentes de turno, y nosotros sabemos valorar a jugadores que dejaron todo por nuestra camiseta, como lo son Guillermo y Martín.
Ellos han pertenecido durante estas dos décadas al grupo de jugadores que nos regaló las alegrías más importantes, que nos hicieron emocionar, pero también a aquellos que han sabido reconstruir con su ejemplo el paradigma del jugador de Boca, con temple y corazón.

Antes de la llegada de Martín y Guillermo en el año 1997, tuvimos que padecer mucho tiempo sin encontrarnos con ese estilo de jugadores en nuestro equipo, y parece que el paso del tiempo, el hábito de disfrutarlos cada domingo en una cancha y a ganar títulos nacionales e internacionales cada año le afectó la memoria a muchos dirigentes. Ya no se acuerdan cuanto ansiábamos tener en el plantel jugadores que transpiren la camiseta, que dejen todo hasta el final aun en las adversidades, que defiendan nuestros colores adentro del campo con su juego y afuera con sus declaraciones.

En etapas como esta es cuando se hace evidente la diferencia entre los dirigentes que quieren al club, respetan su historia y prestigio y aquellos que lo ubican en un lugar secundario, relegado en función de sus propios intereses y su orgullo personal.

Nosotros, los verdaderos hinchas de Boca queremos que Martín se despida con la camiseta de Boca puesta y cuando él lo sienta, con los colores que demostró saber defender dentro y fuera de una cancha.

Dejá tu comentario

About The Author

Related posts